Propuestas y sugerencias didácticas para la formación religiosa en secundaria y preparatoria


Educadores en la fe, en otros blogs hemos compartiendo con ustedes algunas reflexiones sobre su valiosa labor educativa. En esta ocasión queremos hacerles llegar algunas pistas didácticas útiles en el proceso de acompañamiento a jóvenes y adolescentes.

La didáctica es la parte práctica de la planeación de un encuentro, por lo que es importante considerar los pasos metodológicos de una sesión y las posibles actividades que se pueden realizar en cada momento.

Estas son sólo algunas sugerencias pero puedes buscar más en libros especializados de la materia.

 

Normalmente, el tiempo que disponemos para la clase de educación en la fe es de 50 minutos a la semana, aunque hay algunas excepciones. Por eso, con mayor razón, hay que aprovechar al máximo este espacio para lograr las metas deseadas.

Con antelación hay que prever los materiales a usar:

  • Llenar nuestra plantilla para cada encuentro, donde se señalan los aprendizajes, el método, las actividades y los tiempos.
  • Laptop o cartulinas para hacer alguna presentación o mostrar algún video sobre el tema.
  • Un mapa mental con los contenidos a compartir para tener claros los conceptos clave.
  • Revisar previamente el libro de trabajo junto con la guía del maestro para contestar las preguntas y estimar los tiempos de cada actividad.

Sugerimos seguir el método latinoamericano de VER, PENSAR, ACTUAR, CELEBRAR Y EVALUAR, debido que es más dinámico y permite la participación de todos, pero también porque facilita el compromiso de nuestros educandos.

  1. Iniciamos nuestro tema a partir de lo que “traen” nuestros educandos

A esta edad, a los alumnos les gusta compartir, relacionarse, conocer a los demás, por lo que podemos empezar analizando una situación. Podemos pedirles que por parejas analicen un problema, lo discuten y ofrezcan una solución. En un segundo momento, podemos pedir que comparten la solución a la que llegaron y que comenten cómo lo hicieron y/o por qué ofrecen esa solución.

 

Si esta es la primera sesión, lo siguiente sería que compartan con los compañeros qué esperan de este curso. La finalidad es tener una primera reacción ante nuestra materia, y también ver qué podemos enfatizar o reorganizar de lo que ya teníamos planeado para este ciclo escolar. Tres preguntas pueden servir de guía en este momento.

  • ¿Qué han escuchado de la materia de educación en la fe o de la Iglesia o de Jesús?
  • ¿Qué les gustaría aprender de Dios?
  • ¿Para qué sirve educar en la fe?
  1. Pensamos e iluminamos la problemática con la luz del Evangelio

Una vez que ya expresaron sus sentires y sus saberes previos sobre este tema, podemos dedicar unos momentos para resaltar lo positivo y lo negativo que compartieron. Puedes anotar en el pizarrón algunas de esas palabras clave para que se sienten tomados en cuenta y ellos mismos conozcan el sentir del grupo.

A continuación, puedes hacer una breve reflexión para mostrar que en esta materia no estamos solos, y que hay una persona especial que quiere acompañarnos. Se trata de resaltar la persona de Jesús. Realiza una breve presentación de la persona y obra de Jesús. Y de cómo su influencia ha sido tan grande, que hoy dividimos la historia en AC y DC.

  • Ayudará mucho resaltar brevemente los aportes que la Iglesia ha hecho a lo largo de la historia en todos los ámbitos de la vida: la educación, la salud, la filosofía, el arte, la música, la ciencia.
  • Mencionar algunos personajes cristianos y lo que hicieron por la humanidad.
  • Se trata de mostrar el aporte positivo de los que siguieron a Jesús, y de cómo esto derivó en bien de la humanidad.
  1. Actuamos tratando de cambiar la situación analizada según nuestras fuerzas y posibilidades

Retomando la actividad inicial sobre la resolución de aquella situación, y con la iluminación de Jesús, ahora puedes provocar la reflexión: aquella situación de la que hablamos, ¿quieren que siga igual o podemos hacer algo al respecto?

Darles un breve tiempo y pedirles que den alguna respuesta, que se comprometan a hacer algo.

  • ¿Qué puedes hacer frente a la realidad problemática que estamos viviendo?
  • ¿Te comprometes a ayudar a Jesús a hacer un mundo alternativo, incluyente, solidario? ¿Cómo?
  • Sería bueno que cada uno expresara o escribiera un compromiso que empezara a poner en práctica a partir de esta sesión.
  1. Celebramos lo aprendido agradeciendo a Dios y pidiéndole su fuerza para llevar a cabo nuestra misión

Para este momento, puedes encender una vela o poner una biblia en un lugar visible y explicar el sentido de la oración. La diferencia de nuestra clase con respecto a otras, es que tiene una dimensión trascendente. Lo hacemos sabiendo que hay alguien mayor, que es Dios, que nos invita a ser diferentes, a hacer un mundo, una familia, una persona mejor.

  • Acto seguido puedes pedir que expresen sus compromisos. Puede ser una palabra de acción de gracias, una petición de ayuda a Dios para empezar a trabajar por un mundo mejor.
  • Recuerda que tú estás ahí para guiarlos. Así que lo mejor será siempre poner el ejemplo.

 

  1. Evaluamos lo aprendido según los criterios de conceptos, prácticas y valores

Este momento es fundamental, porque se trata de revisar lo que hicimos durante los 50 min. Qué hicimos, qué aprendimos, con qué nos quedamos. Puedes hacer algunas preguntas para recuperar los aprendizajes de la sesión.

O algo más específico, puedes pedir a algún alumno en especial:

  • Que comparta una palabra que fue clave en esta reunión y qué significa para él, cómo lo expresa. Deberían decir Jesús, Dios, Iglesia, expectativas… Este sería un aprendizaje conceptual.
  • Otra persona puede expresar la actividad más significativa en la que participaron la mayoría de sus compañeros. Este sería un aprendizaje práctico concreto.
  • Otra persona puede compartir qué hará a partir de este tema, el compromiso que ella pensó. Este sería un aprendizaje actitudinal.

Como puedes deducir de lo expuesto, esto de la didáctica es una buena herramienta porque nos permite prever con antelación todos los elementos que necesitamos para lograr los aprendizajes esperados. Imagínate que eres el director de la orquesta. Nos permite vislumbrar la dinámica de la sesión y organizarnos lo mejor posible en todo lo que nos toca hacer: las ideas principales, las actividades, las posibles preguntas que harán los educandos y los posibles compromisos a los que podemos asumir para volver a la vida y aplicar lo aprendido.

 

Esperamos que estas reflexiones te inspiren en tu labor y te sirvan para empezar a producir mejores frutos en tus educandos.

Nos dará mucho gusto si nos compartes alguna experiencia tuya para saber que estamos cayendo en buena tierra. Igual, si tienes alguna otra reflexión en esta línea, nos dará mucho gusto recibirla.

4 Comentarios. Dejar nuevo

  • Creo que es muy bueno el método, tengo alumnos de 12 años y en esa edad por lo regular no quieren saber de religión, además soy muy practica

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  • Me gusta mucho leer sus artículos, tengo alumnos de 15 años y muchos de ellos no son creyentes a pesar de ser un colegio católico. Gracias por darnos tips y ayudarnos a acercar más personas a la fe católica. Bendiciones!

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    • Alma, nos alegra mucho poder ayudarte. También puedes unirte a nuestro grupo en Facebook: Catequesis Dabar, para acceder a más tips.

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