Algunos de los principales apoyos que necesitas para leer, comprender y vivir la Palabra de Dios


“La Escritura ha sido inspirada por Dios y es útil para enseñar, para persuadir, para corregir,  para educar en la rectitud a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para  hacer el bien”

(2Tim 3,16-17)

 

Si estás pensando en comprar una Biblia o de abrir la que ya tienes para empezar a leerla, queremos compartir contigo unas cuantas ideas y tips que no solo te impulsen a leer, sino también a comprender y vivir la Palabra de Dios.

Primero algunas reflexiones que refuercen tu deseo de aprovechar tu Biblia, y luego te propondremos algunos apoyos que te sirvan para mejor comprender y vivir la Palabra,

 

¿Realmente quieres leer la Biblia?

El cuestionamiento es porque hay muchos católicos que son capaces de leer casi cualquier libro, pero no lo que Dios ha escrito para los seres humanos. Cualquier autor es más ponderado, cualquier libro es más atractivo para muchos que el libro que tiene como autor al mismo Dios. Por eso el magisterio nos insta:

“El Santo Sínodo recomienda insistentemente a todos los fieles…la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la ciencia suprema de Jesucristo (Fil 3,8),pues desconocer la Escritura es desconocer a Cristo(San Jerónimo) (Const. Dei Verbum, n.25).

“Que, de este modo, por la lectura y estudio de los libros sagrados, se difunda y brille la palabra de Dios (Tes 3,1); que el tesoro de la revelación encomendado a la Iglesia vaya llenando los corazones de los hombres” (Const. Dei Verbum n. 26).

“La Escritura ha de ser proclamada, escuchada, leída, acogida y vivida como Palabra de Dios…” (Exhortación Verbum Domini, n.7).

“La Biblia es un libro vivo con el pueblo, su sujeto que lo lee; el pueblo no subsiste sin el Libro, porque en él encuentra su razón de ser, su vocación, su identidad” (Benedicto XVI, homilía de la misa conclusiva del Sínodo, 7 de diciembre de 2008).

Estamos seguros de que lo compartido hasta aquí sobre las insistencias del Magisterio ha definido y fortalecido tu deseo de leer tu Biblia. Ahora te compartiremos algunos tips y apoyos que te pueden ayudar a comprenderla y vivirla.

¿Realmente quieres atreverte no solo leer, sino a comprender y llegar a vivir, es decir, esforzarte por conocer cada vez mejor su sentido profundo, apoyar tu vida en ella y comprometerte con su mensaje transformador? Los apoyos y recursos que te compartimos enseguida son algo de lo que puedes echar mano para eso.

El primer recurso que debes emplear eres tú mismo, tu decisión y tu disposición. Al respecto te comparto una cita del papa  Francisco que en 2016, en Cracovia, después de comentar con los jóvenes que con frecuencia escuchamos la Palabra de Dios y no pasa nada en nuestra vida es porque nos cerramos y atontamos por tantos reclamos superficiales de la vida, termina diciéndoles: “Por favor, dejen que Cristo y su palabra entren en su vida,  dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca, dejen que dé fruto en ustedes y por ustedes en los hermanos”. Está claro, ¿no?

El segundo es tu familia tus vecinos, tus amigos, tu comunidad cristiana. …”se ha de evitar el riesgo de un acercamiento meramente individualista, teniendo presente que la Palabra de Dios se nos da precisamente para construir comunión, para unirnos en la Verdad en nuestro camino hacia Dios” (Verbum Domini n.86). Siempre que puedas, lee para otros, escucha a otros que te lean, reflexiona en grupo lo que la Palabra le dice a cada uno y al grupo, y a la sociedad.

El tercer recurso es la oración. Ora antes, en y después de la lectura. San Agustín, al comentar los salmos decía: “Tu oración es un diálogo con Dios. Cuando lees, Dios te habla; cuando oras, hablas tú a Dios”. Más claro, agua.

 

Existen también muchos apoyos y/o recursos externos que, siendo parte de la Pastoral Bíblica, te pueden ser de mucha ayuda para tu propósito. Te comentamos y recomendamos los que consideramos principales:

Un apoyo muy a la mano es tu Biblia misma. Hoy prácticamente todas las Biblias traen notas explicativas a pie de página; introducciones generales y a cada uno de los libros o series de libros. También casi todas traen, al final, concordancias bíblicas verbales (de términos) y reales (de hechos y eventos). Todo esto nos ayuda a comprender mejor el mensaje escrito hace mucho tiempo y en diversos momentos culturales.

Comentarios bíblicos generales o monográficos como los manuales de Dabar para leer cada uno de los evangelios y otros.

Hay un excelente recurso didáctico que, de manera sintética, en un medio desplegable, expone la línea del tiempo de la historia de Israel y sus principales relaciones con otros pueblos y culturas, entre el 1900 a.C. y el 135 d.C. Lo acompaña una guía que explica las diferentes etapas de la historia bíblica interpretada a la luz de la historia de la salvación. Se llama Panorama Bíblico y es también de Dabar.

Otro muy buen material didáctico es el relacionado con la ubicación territorial de los diversos eventos citados en la Biblia, desde los patriarcas, hasta la diáspora de los primeros cristianos. Diez mapas impresos a todo color, en láminas plastificadas por ambos lados. Cuenta también con una guía que de manera muy didáctica enseña cómo usar y leer los hermosos mapas de gran formato. Se publican bajo el nombre de Mapas Bíblicos, en Ediciones y Distribuciones Logos. Su transportación es muy fácil porque se entregan empacados en un práctico tubo de cartón.

Existen también Diccionarios, algunos voluminosos, y Enciclopedias de cultura bíblica. No están muy al alcance de todos.

 

Estamos seguros de que con todo lo que aquí te hemos compartido te has dado cuenta que leer, comprender y vivir tu Biblia puede ser menos tedioso de lo que te imaginas, mucho más fácil de lo que creías y mucho más provechoso de lo que tú esperabas. Esperamos tus comentarios.