Las reformas puestas en marcha por el papa Francisco han suscitado fuertes resistencias en individuos y grupos dentro de la Iglesia, porque desde su punto de vista el cristianismo es una realidad única, inmutable y definitiva, lo mismo que la Iglesia y el propio papado. En palabras del Papa, estos críticos se caracterizan por siempre “mirar atrás”, sin discernir el presente a partir del pasado, y viceversa. No es otra la genuina comprensión del significado de la Tradición, en cuanto transmisión permanente y renovada de la fe en cada época y lugar.
Este libro, escrito en pleno proceso sinodal, ofrece un discernimiento breve y preciso para entender los procesos de transformación del cristianismo en la historia, sabiendo que “[…] las verdades reveladas serán entendidas, expresadas y vividas de manera inevitablemente condicionada por sus correspondientes horizontes de comprensión. A partir de esto obtenemos nuevas comprensiones, nuevos insights, nuevas dimensiones, nuevos significados, nuevas prácticas, nuevas formas de organización y nuevas instituciones surgidas a lo largo de los siglos dentro del propio cristianismo”.
Las reformas puestas en marcha por el papa Francisco han suscitado fuertes resistencias en individuos y grupos dentro de la Iglesia, porque desde su punto de vista el cristianismo es una realidad única, inmutable y definitiva, lo mismo que la Iglesia y el propio papado. En palabras del Papa, estos críticos se caracterizan por siempre “mirar atrás”, sin discernir el presente a partir del pasado, y viceversa. No es otra la genuina comprensión del significado de la Tradición, en cuanto transmisión permanente y renovada de la fe en cada época y lugar.
Este libro, escrito en pleno proceso sinodal, ofrece un discernimiento breve y preciso para entender los procesos de transformación del cristianismo en la historia, sabiendo que “[…] las verdades reveladas serán entendidas, expresadas y vividas de manera inevitablemente condicionada por sus correspondientes horizontes de comprensión. A partir de esto obtenemos nuevas comprensiones, nuevos insights, nuevas dimensiones, nuevos significados, nuevas prácticas, nuevas formas de organización y nuevas instituciones surgidas a lo largo de los siglos dentro del propio cristianismo”.
Texto rico y brillante, que aborda de manera global las diferentes dimensiones de la realidad de la Iglesia. Conviene subrayar especialmente la insistencia en el fundamento teologal de la Iglesia como misterio, comunión y misión, así como la participación de los bautizados y ministros en el conjunto.
Texto rico y brillante, que aborda de manera global las diferentes dimensiones de la realidad de la Iglesia. Conviene subrayar especialmente la insistencia en el fundamento teologal de la Iglesia como misterio, comunión y misión, así como la participación de los bautizados y ministros en el conjunto.
La teología fundamental se parece a una visita arqueológica, pues se refiere a los cimientos, por lo tanto, debemos excavar el terreno de nuestra fe para descubrir sobre qué cimientos se basa. El lector descubrirá que comenzó a creer no por un acto nuevo, totalmente suyo, sino que se encontró creyendo dentro de una tradición, de una Iglesia. Este estudio se propone ayudar a quien cree, a re-hacer el recorrido de su fe, para que pueda creer más convencidamente y, así, estar en condiciones de ayudar a otros en ese mismo proceso de introspección del suelo de la fe.
La teología fundamental se parece a una visita arqueológica, pues se refiere a los cimientos, por lo tanto, debemos excavar el terreno de nuestra fe para descubrir sobre qué cimientos se basa. El lector descubrirá que comenzó a creer no por un acto nuevo, totalmente suyo, sino que se encontró creyendo dentro de una tradición, de una Iglesia. Este estudio se propone ayudar a quien cree, a re-hacer el recorrido de su fe, para que pueda creer más convencidamente y, así, estar en condiciones de ayudar a otros en ese mismo proceso de introspección del suelo de la fe.
¿Será cierto que el magisterio del papa Francisco carece de una sólida teología? ¿El estilo pastoral de sus enseñanzas tiene menor peso doctrinal que el de otros papas? No ha faltado quien ha dicho que sí, incluso entre los que se sitúan en el alto escalafón de la jerarquía de la Iglesia. Algunos se brincan las reglas de la comunión y de la fidelidad eclesial, y hablan con naturalidad de las herejías del papa. Estamos viviendo una coyuntura eclesial de lucha entre distintas teologías. Por detrás de las descalificaciones dirigidas a Francisco, se ocultan teologías conservadores que ciertamente están en desacuerdo con la teología elaborada por él, cuando enseña con un lenguaje directo y sencillo, y al mismo tiempo con tono profético. Sin embargo, más importante que esa lucha real, será explicitar la teología de Francisco. Así como toda enseñanza pastoral es una enseñanza teológica, del mismo modo la buena teología se traduce en vivencias eclesiales. Como alerta Francisco, la teología no puede quedar recluida en gabinetes o en urnas de vidrio. El depósito de la fe se confronta permanentemente con el depósito de la vida.
¿Será cierto que el magisterio del papa Francisco carece de una sólida teología? ¿El estilo pastoral de sus enseñanzas tiene menor peso doctrinal que el de otros papas? No ha faltado quien ha dicho que sí, incluso entre los que se sitúan en el alto escalafón de la jerarquía de la Iglesia. Algunos se brincan las reglas de la comunión y de la fidelidad eclesial, y hablan con naturalidad de las herejías del papa. Estamos viviendo una coyuntura eclesial de lucha entre distintas teologías. Por detrás de las descalificaciones dirigidas a Francisco, se ocultan teologías conservadores que ciertamente están en desacuerdo con la teología elaborada por él, cuando enseña con un lenguaje directo y sencillo, y al mismo tiempo con tono profético. Sin embargo, más importante que esa lucha real, será explicitar la teología de Francisco. Así como toda enseñanza pastoral es una enseñanza teológica, del mismo modo la buena teología se traduce en vivencias eclesiales. Como alerta Francisco, la teología no puede quedar recluida en gabinetes o en urnas de vidrio. El depósito de la fe se confronta permanentemente con el depósito de la vida.
¿Fué acaso la renovación del Concilio Vaticano II continuidad o ruptura con la Tradición de la Iglesia? Para el autor, ni continuidad ni ruptura, sino "continuidad-discontinuidad". Por un lado, la renovación conciliar es continuidad, pues el Concilio, por más innovador que haya sido, no rompió con la Tradición de la Iglesia y, por tanto, es continuidad de gran parte de lo que ha sido recibido de generación en generación, a lo largo de los siglos, Por otro lado la reforma del Vaticano II es discontinuidad, pues si todo fuera continuidad, entonces no habría ninguna novedad o cambio, cuando en realidad el Vaticano II hizo una profunda reforma de la Iglesia, en todos los campos, ad intra y ad extra, tanto en la teología, como en las prácticas pastorales y las estructuras eclesiales. Desde esta perspectiva, el autor presenta algunas "discontinuidades" del Vaticano II, que cambiaron profundamente a la Iglesia. Entre otros, se seleccionan quince grandes cambios que marcan el paso de la cristiandad a la modernidad, de posturas obsoletas, a nuevas formas de ser Iglesia, pero compatibles con las "fuentes" cristianas, resituadas en el contexto actual.
¿Fué acaso la renovación del Concilio Vaticano II continuidad o ruptura con la Tradición de la Iglesia? Para el autor, ni continuidad ni ruptura, sino "continuidad-discontinuidad". Por un lado, la renovación conciliar es continuidad, pues el Concilio, por más innovador que haya sido, no rompió con la Tradición de la Iglesia y, por tanto, es continuidad de gran parte de lo que ha sido recibido de generación en generación, a lo largo de los siglos, Por otro lado la reforma del Vaticano II es discontinuidad, pues si todo fuera continuidad, entonces no habría ninguna novedad o cambio, cuando en realidad el Vaticano II hizo una profunda reforma de la Iglesia, en todos los campos, ad intra y ad extra, tanto en la teología, como en las prácticas pastorales y las estructuras eclesiales. Desde esta perspectiva, el autor presenta algunas "discontinuidades" del Vaticano II, que cambiaron profundamente a la Iglesia. Entre otros, se seleccionan quince grandes cambios que marcan el paso de la cristiandad a la modernidad, de posturas obsoletas, a nuevas formas de ser Iglesia, pero compatibles con las "fuentes" cristianas, resituadas en el contexto actual.
En esta obra póstuma, Gustavo Gutiérrez nos invita a redescubrir el corazón del Evangelio: un Dios que se manifiesta en la vida y la dignidad de los pobres. Con la lucidez espiritual característica de toda su obra, y el respaldo del papa Francisco en el prefacio, este texto nos recuerda que la opción preferencial por los pobres no es una dimensión secundaria, sino el criterio decisivo para vivir y pensar la fe cristiana en la actualidad.
En un mundo marcado por nuevas formas de exclusión y por el endurecimiento de un modelo económico que descarta a millones, Gustavo ofrece claves teológicas, bíblicas y espirituales para discernir el presente y abrir caminos de esperanza.
Este libro, fruto de una vida entera de oración, reflexión y compromiso, es una invitación a mirar la historia desde quienes más sufren y a descubrir en ellos la presencia liberadora de Dios.
En esta obra póstuma, Gustavo Gutiérrez nos invita a redescubrir el corazón del Evangelio: un Dios que se manifiesta en la vida y la dignidad de los pobres. Con la lucidez espiritual característica de toda su obra, y el respaldo del papa Francisco en el prefacio, este texto nos recuerda que la opción preferencial por los pobres no es una dimensión secundaria, sino el criterio decisivo para vivir y pensar la fe cristiana en la actualidad.
En un mundo marcado por nuevas formas de exclusión y por el endurecimiento de un modelo económico que descarta a millones, Gustavo ofrece claves teológicas, bíblicas y espirituales para discernir el presente y abrir caminos de esperanza.
Este libro, fruto de una vida entera de oración, reflexión y compromiso, es una invitación a mirar la historia desde quienes más sufren y a descubrir en ellos la presencia liberadora de Dios.