Mujeres y ministerios en la Iglesia sinodal
$112.50
Hablar de las mujeres en la Iglesia es tocar una fibra sensible: quién puede ejercer los ministerios, tomar las decisiones y bajo qué formas se ejerce esta autoridad. Durante décadas, preguntas como estas han estado rodeadas de debates intensos, expectativas, miedos y silencios persistentes, sobre todo en torno al ministerio sacerdotal, reservado exclusivamente a los varones. Mujeres y ministerios en la Iglesia sinodal se instala en el corazón de este debate. Nace del proceso sinodal impulsado por el papa Francisco, en un tiempo en que la Iglesia se ve obligada a revisar sus modos de organización, liderazgo y participación. A partir de distintas miradas, el libro recorre la historia de los ministerios cristianos para mostrar cómo se fueron configurando y por qué hoy resulta inaplazable repensarlos desde la vida real de las comunidades. El texto abre una reflexión sobre el servicio, la corresponsabilidad y la autoridad en una Iglesia llamada a caminar sinodalmente, reconociendo que las mujeres no ocupan un lugar marginal, sino un papel decisivo en su presente y su futuro
Mujeres y ministerios en la Iglesia sinodal
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Hablar de las mujeres en la Iglesia es tocar una fibra sensible: quién puede ejercer los ministerios, tomar las decisiones y bajo qué formas se ejerce esta autoridad. Durante décadas, preguntas como estas han estado rodeadas de debates intensos, expectativas, miedos y silencios persistentes, sobre todo en torno al ministerio sacerdotal, reservado exclusivamente a los varones. Mujeres y ministerios en la Iglesia sinodal se instala en el corazón de este debate. Nace del proceso sinodal impulsado por el papa Francisco, en un tiempo en que la Iglesia se ve obligada a revisar sus modos de organización, liderazgo y participación. A partir de distintas miradas, el libro recorre la historia de los ministerios cristianos para mostrar cómo se fueron configurando y por qué hoy resulta inaplazable repensarlos desde la vida real de las comunidades. El texto abre una reflexión sobre el servicio, la corresponsabilidad y la autoridad en una Iglesia llamada a caminar sinodalmente, reconociendo que las mujeres no ocupan un lugar marginal, sino un papel decisivo en su presente y su futuro
